Rosario Central llega con más equilibrio y mejor momento, por eso el mercado apunta a la visita. Estudiantes de Río Cuarto ganó apenas una vez en sus últimos 14 partidos y, en la temporada, suma 4 goles a favor y 20 en contra. Eso obliga a Estudiantes a arriesgar en Antonio Candini. Rosario, con 17 goles a favor y 14 en contra, está más ordenado y puede controlar los tiempos con la pelota y presiones puntuales. La mayoría de las previas apuesta a la visita.
El debate sobre los goles está abierto. El orden defensivo de Rosario y la escasa eficacia ofensiva de Estudiantes invitan a pensar en un partido con menos de 2.5 goles; varios analistas hablan de una victoria ajustada y con pocos tantos. Pero la urgencia de Estudiantes y su costumbre de conceder goles tempraneros generan espacios que podrían inflar el marcador. Las tendencias de forma (un local con problemas para convertir y una visita que genera más remates) sostienen una expectativa de goles baja a media. Si Estudiantes sale con muchos hombres desde el arranque, el partido puede convertirse en un encuentro con varios goles.
Otra alternativa a considerar es que ambos equipos anoten. El argumento en contra es la capacidad de Rosario para mantener el arco en cero fuera de casa y la baja eficacia de Estudiantes. El argumento a favor son los errores defensivos del local, que le regalan ocasiones a la visita, y una posible rotación en Rosario que reduzca su eficacia frente al arco. Un grupo menor de pronosticadores también señala Más de 2.5 goles como alternativa sorpresa, sosteniendo que la desesperación de Estudiantes y la buena forma ofensiva de Rosario pueden abrir el juego.
En conjunto, lo más sólido es apoyar a Rosario y proteger la apuesta. Como segunda opción conviene pensar en un partido con pocos goles, salvo que Estudiantes salga agresivo. La alternativa más arriesgada solo rinde si el local abandona la cautela desde el inicio y el juego pasa a ser de ida y vuelta. La propuesta que mejor encaja combina la superioridad visitante con una cobertura ante una sorpresa local.