Lincoln llega a este partido como líder de League One, impulsado por el impulso hacia la promoción y una serie de victorias que incluyen nueve triunfos en sus últimos diez encuentros de liga. Han anotado 66 goles y encajado 31 esta temporada, y su solidez defensiva queda demostrada por 15 porterías a cero. Stockport está en una zona inferior de la tabla, ha marcado 47 veces pero ha recibido 43 goles, y llega con derrotas recientes en liga que han mermado la confianza a pesar de actuaciones destacadas en copa.
Se espera que Lincoln controle la posesión y el ritmo desde el inicio. Su estructura es compacta en defensa y el mediocampo actúa con disciplina para ahogar el tiempo de posesión rival, obligando a Stockport a depender de contragolpes rápidos y jugadas a balón parado. El partido debería jugarse a un ritmo contenido, con Lincoln buscando huecos y Stockport intentando transiciones directas. La ventaja de Lincoln reside en limitar las ocasiones de alta calidad del visitante mientras generan un flujo constante de ataques por banda y llegadas tardías al área.
Un escenario alternativo que cambiaría la dinámica sería un gol temprano de Stockport a la contra o de jugada a balón parado. Ese hecho aflojaría la postura defensiva de Lincoln, abriría el juego y aumentaría la probabilidad de un duelo con muchos goles. Si no ocurre esa sorpresa temprana, el patrón más probable es una victoria ajustada de Lincoln sustentada en la organización y la gestión del encuentro.