River Plate llega como favorito en la mayoría de las previas, pero la clave no es ganar por goleada. Es encontrar la forma de romper el bloque compacto de Belgrano. River lleva 27 goles a favor y 14 en contra esta temporada, con 109 remates a puerta; Belgrano suma 21 goles y 14 recibidos, 64 remates a puerta y una portería a cero más (10) que River (9). Unos cinco de siete análisis ponen a River como ganador, pero los números pintan una final pareja donde la calidad de las ocasiones pesa más que la cantidad.
En el mercado de resultados hay que equilibrar la superioridad ofensiva de River con la disciplina defensiva de Belgrano. River genera muchas más llegadas, así que apostar a su victoria tiene sentido cuando las cuotas rondan 2.00–2.10. Sin embargo, las 10 porterías a cero de Belgrano y su bajo número de goles recibidos indican que pueden apagar ataques prolongados; por eso un empate no apuesta a favor de River es una opción conservadora y lógica ante un escenario neutro y la presión de una final.
Lo de los goles está parejo. Ambos se muestran sólidos atrás, pero River empuja sin descanso. Eso sube la probabilidad de que los dos equipos anoten. Casasdeapuestas sugiere "Ambos marcan" a 1.53, lo que cuadra con los 109 remates a puerta de River y la capacidad de Belgrano para lastimar en contragolpe o a balón parado. En conjunto, el encuentro apunta más a un total medio-bajo que a un choque totalmente abierto.
El primer tiempo puede quedarse en empate; una casa paga empate al descanso cerca de 3.00, reflejando la posibilidad de un inicio táctico y cerrado. El mercado de tarjetas y córners también está activo: River debería sacar más córners por su volumen ofensivo, y la intensidad típica de una final puede subir las amarillas —River 48 y Belgrano 42 esta campaña.
Si River transforma la presión inicial en gol rápido, el partido se abrirá y la victoria final será más probable. Si Belgrano aguanta y lastima de contra, el duelo se resolverá por un margen mínimo en los minutos finales.