Shanghai Shenhua tiene más gol y genera más ocasiones, pero una opción sensata es cubrir con empate no apuesta. Shanghai lleva 36 goles en la temporada contra 25 de Liaoning y acumula 108 remates a puerta por 77 de Liaoning. El empate no apuesta recoge esa superioridad ofensiva y evita que una sorpresa te deje sin la apuesta.
El perfil de goles invita a apostar por líneas altas. Ambos equipos han recibido 31 goles y casi no suman porterías a cero (Liaoning 2, Shanghai 3). La diferencia entre su pegada y su fragilidad atrás, junto con el volumen de remates, hace que Más de 2.5 goles tenga sentido. La contra es que Liaoning, en el Tiexi Stadium, puede encerrarse con bloque bajo y buscar balón parado; aun así, los números empujan a pensar en un partido abierto.
Como opción de mayor riesgo, el 1-2 recoge la mayor capacidad ofensiva de Shanghai y la facilidad de Liaoning para marcar en casa. Paga más, pero cuadra con los goles a favor y en contra de ambos.
Otra alternativa muy citada es que los dos equipos anoten. Las porterías a cero son pocas, la diferencia en remates favorece los goles y cada equipo ha recibido 31; por eso Ambos marcan entra entre la seguridad del empate no apuesta y la rentabilidad de un exacto. La mayoría de analistas señala a Shanghai, aunque hay un sector que apuesta por la sorpresa local. En la práctica, Shanghai llega como favorito por generación de ocasiones; Más de 2.5 y Ambos marcan son las opciones más claras para reflejar lo visto en la temporada.
Más de 2.5 goles y Ambos marcan son las apuestas que mejor resumen la debilidad defensiva y la producción ofensiva de los dos equipos.