Bélgica domina el medio y eso puede marcar la diferencia. Llegan invictos en 12 partidos y con siete triunfos en los últimos diez. Eso se traduce en un equipo que presiona en campo rival, controla la pelota y corta la salida del contrario. Túnez viene de una derrota y le cuesta hacer goles como visitante, así que lo más probable es que se repliegue y juegue en bloque bajo en el Roi Baudouin.
En el mercado de resultado la cosa está clara: Bélgica gana. Varios pronósticos, incluido Matchmoney, la ponen como favorita por su superioridad en la mitad y por la conexión que viene mostrando en los amistosos previos al Mundial.
En la apuesta de goles hay división. Academiadeapuestas y otros ven un partido más abierto y apuntan a más de 2.25 goles por las grietas que deja Túnez cuando le presionan. En cambio, Betting.se recuerda que los amistosos han sido de pocos tantos y ve plausible un menos de 2.5 si Bélgica cuida a sus figuras. El término medio es esperar un partido con goles moderados: Bélgica debería anotar, pero no parece que vaya a ser un festival de goles.
Otra opción es el hándicap ganador. La mayoría de pronósticos sitúan a Bélgica ganando por un margen claro, por eso el Bélgica -0.5 da una cobertura sensata ante empates o sustos de último minuto. Si Bélgica sale con su mediocampo titular y mantiene la presión, el -1.5 puede tener valor, aunque es una jugada arriesgada por las rotaciones habituales en amistosos.
La lectura general apunta a una victoria controlada de Bélgica y a un partido poco abierto; una parte de analistas ve más goles si Túnez fuerza pérdidas rápidas. En conjunto, Bélgica debería dominar la posesión y el territorio; el número de goles dependerá de cuánto jueguen los titulares y de las rotaciones del técnico.